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20 de octubre de 2026
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Kvass de remolacha: la bebida fermentada de color rubí
Una bebida tradicional de Europa del Este hecha con remolacha, agua y sal. Cómo prepararla, cuántos días fermentarla y cómo usarla en la cocina.
El kvass es una bebida fermentada tradicional de Europa del Este, muy presente en Rusia, Ucrania y los países vecinos. La versión más conocida se hace con pan de centeno, pero existe otra igual de arraigada: el kvass de remolacha, de color rubí intenso y sabor salado, terroso y ácido. En muchas cocinas de esa región se usaba, y se sigue usando, tanto para tomar en vaso chico como para dar sabor a sopas y aderezos. Es un fermento muy fácil, ideal para quien quiere salir del chucrut y probar algo distinto.
Un sabor para descubrir
Conviene saberlo antes: el kvass de remolacha no se parece a un jugo. Es salado, ácido y con un fondo terroso que, para muchas personas, es un gusto adquirido. Por eso funciona muy bien como aperitivo en cantidades chicas, en vasitos pequeños, o como ingrediente en la cocina. Si la primera vez te resulta intenso, probá a mezclarlo con agua con gas o jugo de naranja.
Ingredientes para un frasco de dos litros
Vas a necesitar dos o tres remolachas medianas, de unos 500 a 600 gramos en total, alrededor de un litro y medio de agua sin cloro y entre 25 y 30 gramos de sal, es decir, una salmuera de aproximadamente el 2 por ciento. Usá sal sin yodo agregado, como la sal marina gruesa.
Opcionalmente podés sumar sabores: una cucharadita de coriandro en grano, unas ramitas o una cucharadita de eneldo seco, unos granos de pimienta negra, uno o dos clavos de olor, un trozo de jengibre fresco o unas rodajas de cebolla. Cada combinación le da un perfil diferente.
Paso a paso
1. Lavá muy bien un frasco de vidrio de dos litros con agua caliente y detergente. Enjuagalo y dejalo secar. Lavá también tablas, cuchillos y manos.
2. Lavá las remolachas con un cepillo para quitar toda la tierra. Podés pelarlas o dejarles la piel si están bien limpias; lo que sí conviene es cortar los extremos y cualquier parte dañada.
3. Cortalas en cubos de unos dos centímetros. No las ralles: rallada, la remolacha libera sus azúcares demasiado rápido y la fermentación puede tomar un rumbo alcohólico y poco agradable.
4. Colocá los cubos en el frasco junto con las especias elegidas.
5. Disolvé la sal en el agua y volcá la salmuera sobre las remolachas, cubriéndolas bien. Dejá al menos tres o cuatro dedos de espacio libre arriba.
6. Usá un peso o una bolsa con salmuera si algún trozo flota. Tapá sin ajustar del todo o usá una tapa con válvula.
7. Dejá el frasco en un lugar fresco y oscuro de la cocina, idealmente entre 18 y 22 grados.
Tiempos y señales
En dos o tres días la salmuera empieza a teñirse de un rojo profundo y aparecen algunas burbujas. Con tapa común, aflojala una vez por día para liberar el gas. Entre el tercer y el séptimo día, según la temperatura, el líquido se vuelve ácido y un poco más espeso. Probalo con una cuchara limpia a partir del tercer día: cuando el sabor sea agradablemente ácido y salado, está listo.
Es posible que se forme una capa de espuma o una película blanca fina en la superficie. Retirala con una cuchara limpia. Pero si aparecen manchas de moho peludas o de colores, si el olor es desagradable o a podrido, o si la textura se vuelve viscosa, se descarta todo el frasco, sin excepciones. Ante cualquier duda, no se consume.
Colar, guardar y una segunda tanda
Cuando esté listo, colá el líquido y pasalo a botellas de vidrio limpias. Guardalo en la heladera, donde se conserva bien unas dos o tres semanas.
Los cubos de remolacha que quedaron se pueden usar para una segunda tanda: volvé a cubrirlos con una salmuera nueva y repetí el proceso. Esta segunda vuelta suele salir más suave y clara. Después de eso, las remolachas ya dieron casi todo su sabor y color, aunque todavía podés picarlas en ensaladas.
Cómo usarlo en la cocina
1. Como aperitivo: un vasito chico bien frío antes de comer, tal como se toma en algunas casas de Europa del Este.
2. En sopas: un chorrito al final le da color y acidez al borscht o a cualquier sopa de verduras. Agregalo fuera del fuego.
3. En aderezos: mezclalo con aceite de oliva, mostaza y una pizca de pimienta para una vinagreta rosada que queda muy linda en ensaladas de papa o de hojas verdes.
4. Para encurtidos rápidos: unas rodajas finas de cebolla morada sumergidas en kvass durante una hora en la heladera se vuelven rosas y crocantes.
Anotá en la etiqueta la fecha, el porcentaje de sal y las especias. Así, cuando encuentres tu combinación favorita, vas a poder repetirla.
sal-marina-gruesa-500-gr-macrozen|Sal marina gruesa 500 gr Macrozen
coriandro-en-grano-x100-gr-xcglm|Coriandro en grano x100 gr
eneldo-por-100g|Eneldo por 100g
pimienta-negra-en-grano-por-100gr|Pimienta Negra En Grano por 100gr
clavo-de-olor-por-10g|Clavo de olor por 10g
