Equipo de Dietéticas Naturalmente
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Bienestar y descanso
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20 de octubre de 2026
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La merienda como pausa del día: recuperar una costumbre bien argentina
La merienda es más que una comida: es un corte en la tarde. Ideas para armarla simple, con frutos secos, infusiones y algo casero.
En la Argentina, la merienda es casi una institución. Para muchos de nosotros, la infancia tiene olor a chocolatada, a tostadas con manteca y dulce de leche, a mate cocido con galletitas. Con los años y las obligaciones, muchas veces esa comida de la tarde se fue perdiendo: se come algo de pie, rápido, o directamente se saltea. En esta nota te proponemos recuperar la merienda como lo que siempre fue: una pausa en mitad de la tarde, un corte entre el trabajo y la noche, un momento para sentarse aunque sea un rato.
Un poco de historia
La merienda tiene raíces en la tradición española, donde también es una comida de la tarde, y se mezcló en nuestro país con otras costumbres: el té a la inglesa que llegó con los inmigrantes británicos, el café con leche de los bares porteños, el mate cocido de las escuelas y, claro, el mate de siempre. El resultado es una merienda muy nuestra, con medialunas, tortas caseras, pan con manteca, facturas y alguna infusión caliente.
Más allá de qué se come, lo interesante es su lugar en el día. La merienda divide la tarde en dos y da una excusa para cortar con lo que estemos haciendo.
La merienda como pausa
Pensar la merienda como una pausa cambia la forma de vivirla. No es solo comer algo para llegar a la cena, sino un momento para:
1. Levantarse del escritorio o dejar lo que se esté haciendo.
2. Sentarse a la mesa, aunque sea solo.
3. Preparar algo con calma, sin apuro.
4. Compartir, si hay alguien en casa.
5. Hacer un corte antes de la segunda parte de la tarde.
No hace falta que sea larga. Quince o veinte minutos alcanzan.
Ideas para una merienda simple
No todo tiene que ser pan con dulce. Algunas ideas para variar:
1. Un puñado de frutos secos, como nueces mariposa o castañas de cajú, con una fruta fresca.
2. Una tostada de pan casero con queso blanco y unos higos secos en rodajas.
3. Un yogur con granola y fruta picada.
4. Una porción de torta casera o budín, preparada el fin de semana para toda la semana.
5. Una chocolatada casera con cacao amargo, que podés endulzar a tu gusto.
Para la chocolatada casera, poné en una taza una cucharada de cacao amargo y una de azúcar o miel, agregá un chorrito de leche y mezclá hasta formar una pasta. Después sumá el resto de la leche caliente, revolviendo. Así no quedan grumos.
Un budín de nueces e higos para la semana
Si te gusta tener algo casero listo, este budín es una buena opción:
1. Batí dos huevos con media taza de azúcar hasta que espumen.
2. Agregá media taza de aceite neutro y media taza de leche.
3. Incorporá una taza y media de harina leudante tamizada.
4. Sumá media taza de nueces mariposa picadas y cuatro o cinco higos secos cortados en trocitos.
5. Volcá en un molde de budín aceitado y enharinado, y horneá a temperatura media unos cuarenta minutos, hasta que al pinchar con un palillo salga seco.
Dejalo enfriar, cortalo en rodajas y guardalo bien envuelto. Te dura varios días.
La infusión de la tarde
La merienda es también el momento de la infusión. Para quienes prefieren evitar la cafeína a partir de cierta hora, el rooibos es una buena alternativa: tiene un sabor suave, un poco dulce, y queda muy rico con leche, como si fuera un té con leche de los de antes. También podés probar el mate cocido, el té o el café, según lo que te siente bien a esa hora del día.
Si estás acostumbrado al café a la tarde y notás que después te cuesta conciliar el sueño, quizás valga la pena probar cambiarlo por una infusión sin cafeína algunos días y ver cómo te sentís.
Si estás embarazada, amamantando, tomás medicación o tenés alguna condición de salud, consultá con tu médico antes de consumir hierbas.
Cómo armar la merienda de la semana
Para que la merienda no sea una improvisación de último momento, te dejamos algunas ideas prácticas:
1. El fin de semana, prepará un budín o una torta simple que te dure varios días.
2. Armá frasquitos con porciones de frutos secos para tener a mano.
3. Tené siempre en la alacena alguna infusión que te guste para la tarde.
4. Si salís a trabajar, llevá tu merienda preparada desde casa.
5. Poné una alarma en el celular a la hora de la merienda, al menos al principio.
Guardá los frutos secos y los higos en frascos de vidrio bien cerrados, en un lugar fresco y oscuro, o en la heladera si hace mucho calor, para que no se pongan rancios. El cacao amargo y el rooibos, también en frascos herméticos, lejos de la humedad.
Si las dificultades para dormir o el cansancio se sostienen en el tiempo, consultá con un profesional de la salud.
nuez-mariposa-x100gr|Nuez mariposa x100gr
castanas-de-caju-por-100g|Castañas de cajú por 100g
higos-negros-secos-por-100g|Higos negros secos por 100g
cacao-amargo-en-polvo-100gr|Cacao amargo en polvo 100gr
rooibos-x100gr-1ergp|Rooibos x100gr
