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Huerta
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20 de octubre de 2026
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Secar hierbas de la huerta en casa: cuándo cosechar y cómo hacerlo
Cuándo cortar las aromáticas, cómo prepararlas y qué método de secado conviene para cada una, para tener orégano, tomillo o menta todo el año.
Si tenés una huerta, unas macetas en el balcón o un cantero con aromáticas, seguro que en primavera y verano te pasa lo mismo: las plantas crecen más rápido de lo que alcanzás a usarlas. Secar parte de esa cosecha es una manera muy simple de aprovecharla y de tener tus propias hierbas a mano durante el otoño y el invierno. No hace falta ningún equipo especial, solo saber elegir el momento de corte y tener un poco de paciencia. En esta nota te contamos cómo hacerlo paso a paso.
Qué hierbas se secan bien
No todas las aromáticas se comportan igual. Las de hoja chica y más bien seca conservan muy bien su aroma una vez deshidratadas, mientras que las de hoja grande y jugosa pierden buena parte de su perfume.
1. Muy buenas para secar: orégano, tomillo, romero, salvia, laurel, menta, peperina, melisa y burrito. También las flores de manzanilla y de lavanda.
2. Más delicadas: albahaca, perejil, cilantro y ciboulette. Se pueden secar, pero el resultado es más suave que la hierba fresca. Para estas, muchas veces conviene congelarlas, como te contamos más abajo.
Cuándo cosechar
El momento del corte influye mucho en el aroma de la hierba seca. Estos son los criterios que suelen recomendar los horticultores:
1. Elegí un día seco. Después de varios días sin lluvia las plantas tienen menos humedad y se secan más rápido.
2. Cortá a media mañana. Esperá a que se haya evaporado el rocío, pero antes de que el sol del mediodía caliente demasiado las hojas.
3. Para las hierbas de hoja, el mejor momento suele ser justo antes de la floración, cuando la planta tiene más follaje y un aroma más intenso. Para las que se usan por sus flores, como la manzanilla o la lavanda, se cosechan cuando las flores están recién abiertas.
4. No le quites más de un tercio de la planta de una vez. Así sigue creciendo y podés volver a cosechar en unas semanas.
5. Usá tijera o un cuchillo bien filoso y cortá por encima de un par de hojas, para que la planta rebrote desde ahí.
Cómo preparar la cosecha
Revisá las ramitas y descartá hojas amarillas, manchadas o con bichitos. Si están limpias, mejor no lavarlas, porque la humedad extra demora el secado. Si tienen tierra o polvo, enjuagalas rápido con agua fría y secalas muy bien con un repasador o en un centrifugador de verduras, y dejalas orear una hora antes de seguir.
Tres métodos de secado
1. En ramilletes colgados. Es el método tradicional y funciona muy bien para hierbas de tallo largo como orégano, romero, tomillo y menta. Armá ramitos chicos, de 5 a 8 ramitas, y atalos con hilo de cocina. Colgalos cabeza abajo en un lugar seco, oscuro y ventilado, sin sol directo. Si hay mucho polvo, cubrilos con una bolsa de papel con algunos agujeros. Según el clima, tardan entre una y tres semanas.
2. En bandejas o rejillas. Ideal para hojas sueltas, flores y hierbas de tallo corto. Distribuí las hojas en una sola capa sobre una rejilla, un colador amplio o una bandeja con papel, en un lugar ventilado y a la sombra. Dalas vuelta cada uno o dos días.
3. En el horno, con el mínimo. Si estás apurado o vivís en un lugar húmedo, poné las hojas sobre una placa con papel manteca, en el horno a la temperatura más baja posible y con la puerta entreabierta. Revisalas cada 15 minutos. Es fácil pasarse y que se tuesten, lo que les cambia el sabor, así que este método requiere atención.
Cómo saber si están listas
Las hierbas bien secas crujen al tocarlas y se desmenuzan fácilmente entre los dedos. Los tallos se quiebran en vez de doblarse. Si todavía están flexibles, necesitan más tiempo: guardarlas con algo de humedad puede hacer que aparezca moho en el frasco.
Una vez secas, separá las hojas de los tallos pasando los dedos de arriba hacia abajo. Conviene guardarlas enteras y desmenuzarlas recién al momento de usarlas, porque así conservan mejor el aroma.
Consejos para guardarlas y aprovecharlas
1. Guardalas en frascos de vidrio con tapa hermética, bien secos, lejos de la luz, del calor y de la hornalla.
2. Etiquetá cada frasco con el nombre de la hierba y la fecha de cosecha. A simple vista muchas se parecen.
3. Revisá los frascos los primeros días: si ves gotitas en el vidrio, las hierbas no estaban del todo secas. Sacalas y dejalas secar un poco más.
4. Para la albahaca y el perejil, probá congelarlos: picá las hojas, ponelas en una cubetera, cubrilas con aceite de oliva y congelá. Los cubitos van directo a salsas y guisos.
5. Recordá que las hierbas secas tienen un sabor más concentrado que las frescas. Como regla general, usá alrededor de un tercio de la cantidad que pondrías de la hierba fresca.
6. Con tu cosecha podés armar mezclas propias: orégano, tomillo y romero para pizzas y carnes al horno, o menta y peperina para el mate.
Y si tu huerta no alcanza para todo el año, o querés probar hierbas que no cultivás, en la dietética vas a encontrar orégano, tomillo, romero, albahaca y hojas de menta secas a granel, para llevar la cantidad justa.
oregano-por-100gr|Oregano por 100gr
tomillo-por-100gr|Tomillo por 100gr
romero-por-100gr|Romero por 100gr
hojas-de-menta-x100gr|Hojas de menta x100gr
albahaca-por-100g|Albahaca por 100g
