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Bienestar y descanso

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20 de octubre de 2026

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Una pausa de respiración tranquila de cinco minutos

Una pausa de respiración tranquila de cinco minutos

Cómo armar una pausa breve para respirar despacio en casa o en el trabajo: el lugar, la postura, el paso a paso y una taza para el después.

Respiramos todo el tiempo sin pensarlo. Por eso mismo, detenerse unos minutos a prestarle atención a la respiración puede ser una pausa distinta dentro de un día lleno de estímulos. No hace falta ser experto, sentarse en posiciones complicadas ni tener mucho tiempo libre. En esta nota proponemos una pausa sencilla de cinco minutos, para hacer en casa o en el trabajo, como un pequeño corte en la rutina. No se trata de una técnica terapéutica ni de un ejercicio con objetivos: es un rato para frenar y estar presente.

Elegir el momento y el lugar

Lo primero es encontrar un momento del día en el que puedas tener cinco minutos sin interrupciones. Puede ser a media mañana, después del almuerzo, al volver del trabajo o antes de cenar. Muchas personas lo asocian a otro hábito, como terminar el último correo de la mañana o apagar la hornalla después de cocinar.

En cuanto al lugar, alcanza con una silla cómoda, un sillón o un rincón donde puedas sentarte con la espalda apoyada. Si es posible, cerca de una ventana. Silenciá el celular o dejalo en otro ambiente. Si compartís la casa, avisá que vas a tomarte cinco minutos.

La postura

No hay una postura correcta única. Lo importante es estar cómodo y estable:

1. Sentate con los dos pies apoyados en el piso y la espalda contra el respaldo.

2. Apoyá las manos sobre los muslos o sobre el regazo, con los hombros sueltos.

3. Podés cerrar los ojos o dejarlos entreabiertos, mirando un punto fijo en el piso.

4. Si preferís, también podés hacer la pausa acostado boca arriba, con las rodillas flexionadas.

El paso a paso de los cinco minutos

Esta es una propuesta simple, que podés adaptar. Respirá siempre de una forma que te resulte cómoda, sin forzar ni contener el aire. Si en algún momento te sentís mareado o incómodo, volvé a respirar como lo hacés habitualmente.

1. Primer minuto: observá cómo estás respirando, sin cambiar nada. Notá el aire que entra y sale por la nariz.

2. Segundo minuto: empezá a hacer cada respiración un poco más lenta, de forma natural.

3. Tercer minuto: prestá atención a cómo se mueve el cuerpo con cada respiración, el pecho, el abdomen, los hombros.

4. Cuarto minuto: contá mentalmente las exhalaciones de uno a diez y volvé a empezar. Si perdés la cuenta, no pasa nada, retomá desde uno.

5. Quinto minuto: soltá la cuenta, abrí los ojos despacio y mirá a tu alrededor antes de levantarte.

Es normal que la cabeza se vaya a otras cosas: la lista de compras, una conversación, un pendiente. Cuando lo notes, simplemente volvé a la respiración. Eso también es parte de la pausa.

Con la práctica, este rato puede hacerse en lugares menos tranquilos: en el colectivo, en una sala de espera o en el auto estacionado antes de entrar a casa. No hace falta que nadie lo note. Basta con apoyar bien los pies, aflojar los hombros y prestarle atención al aire durante unas pocas respiraciones.

Si tenés alguna condición respiratoria, cardíaca o de otro tipo, consultá con tu médico antes de practicar ejercicios de respiración.

Una taza para el después

Muchas personas disfrutan de cerrar la pausa con una infusión sin cafeína, tomada despacio. Es un gesto que extiende ese rato tranquilo. Un infusor de diseño de globo es práctico para preparar una sola taza: lo llenás con flor de manzanilla, le sumás unas hojitas de peperina o de cedrón según tu gusto, lo sumergís en agua caliente y esperás unos cinco minutos. La peperina tiene un aroma mentolado muy característico de nuestras sierras, y el cedrón, uno más alimonado.

Si estás embarazada, amamantando, tomás medicación o tenés alguna condición de salud, consultá con tu médico antes de consumir hierbas.

Ideas para sostener la pausa en el tiempo

1. Elegí un horario fijo durante una semana y anotá en un papel cada día que la hiciste.

2. Si cinco minutos te parecen mucho, empezá con dos y extendé el tiempo de a poco.

3. Usá una alarma suave para marcar el final, así no estás pendiente del reloj.

4. Dejá a la vista el frasco con tus hierbas y el infusor, como recordatorio del momento.

5. Guardá la manzanilla, la peperina y el cedrón en frascos de vidrio cerrados, en un lugar oscuro y seco, para que mantengan su aroma.

6. Probá hacerla en distintos momentos del día hasta encontrar el que mejor se adapta a tu rutina.

Una pausa de respiración no reemplaza la atención profesional. Si las dificultades para dormir o el cansancio se sostienen en el tiempo, consultá con un profesional de la salud.

flor-de-manzanilla-x100-gr|Flor de manzanilla x100 gr

peperina-x100-gr|Peperina x100 gr

cedron-por-100g|Cedrón por 100g

infusor-diseno-de-globo-1n88q|Infusor diseño de globo